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    viernes, enero 13, 2017

    Notas sobre el ISLR 2016-2017 (2)

    Continuando mis imprecisiones sobre los pendientes de las obligaciones vinculadas con la declaración y pago del ISLR del año 2016 y las retenciones del ISLR del año 2017 me dispongo a tocar el punto de la Sentencia N° 673, del 02/08/2016 de La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia.

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    Comenzaré con un poco de historia, partiendo de la entrada en vigencia de la actual Constitución Nacional en el año 1999. La primera reforma en el nuevo marco constitucional que sufrió la Ley de ISLR ocurrió en el año 2001, específicamente el 13 de noviembre (G.O. 5.557). En este cuerpo legal encontramos el artículo que será el centro de gravedad de todas estas reflexiones:

    Artículo 31º. Se consideran como enriquecimientos netos los sueldos, salarios, emolumentos, dietas, pensiones, obvenciones y demás remuneraciones similares, distintas de los viáticos, obtenidos por la prestación de servicios personales bajo relación de dependencia...

    El Articulo hace referencia al la definición del hecho imponible del ISLR para los contribuyentes tipo personas naturales bajo relación de dependencia. (Lo que sigue después de los puntos suspensivos tiene que ver con el reconocimiento como enriquecimiento personal de los intereses cobrados, etc.; eso no es de nuestra atención).

    Como puede leerse, según este artículo, todo lo que recibía el trabajador formaba parte de la base imponible con la única excepción de los viáticos; incluyendo el bono vacacional y el bono de fin de año, en franca contradicción de la entonces vigente LOT (Ley Orgánica del Trabajo) que definía que los impuestos debían cancelarse en función al salario normal.

    Artículo 133.
    ...
    PARÁGRAFO CUARTO.- Cuando el patrono o el trabajador estén obligados a cancelar una contribución, tasa o impuesto, se calculará considerando el salario normal correspondiente al mes inmediatamente anterior a aquél en que se causó.

    Pongámonos en contexto. Era el año 2001, el país se encontraba en una situación económicamente favorable, la inflación comenzaba a reducirse, el salario real se incrementaba tímidamente, el PIB experimentaba variaciones positivas y sobre todo, la administración tributaria actuaba correctamente (e incluso, al contrario de estos tiempos, en esa época era un referencial de eficiencia). En este contexto, nadie salía perjudicado con el incongruente artículo, por eso a nadie le importaba. La adecuada proporcionalidad entre la inflación y la UT protegía al más débil de los contribuyentes: el asalariado.

    Como sabemos, este escenario cambió durante el bienio 2003-2004. El aumento de los precios del petróleo y el golpe de 2003 brindaron la oportunidad de cambiar el avance que se venía logrando, por un estancamiento debido a un nuevo enfoque, obsoleto e ideologizado que ha producido los nefastos resultados que hoy conocemos. En la medida en que la situación se iba complicando, comenzaba a "pesar" la incongruencia del Artículo 31, antes citado.

    Es así como se llega a la reforma de la Ley de ISLR del año 2007, quizás la oportunidad de rectificar, la contradicción presentada, pero el citado articulo quedo igual, inexplicablemente.

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    Tras esa reforma de la Ley del ISLR del año 2007 (la de la oportunidad perdida), por solicitud hecha por Adriana Vigilanza García y Carlos Vecchio, la Sala Constitucional del TSJ ordenó la modificación del texto del Artículo 31 de la ley de ISLR (Sentencia Nº 301, de 27/02/07), quedando así:

    Artículo 31. Se consideran como enriquecimientos netos los salarios devengados en forma regular y permanente por la prestación de servicios personales bajo relación de dependencia.
    ...
    A los efectos previstos en este artículo, quedan excluidos del salario las percepciones de carácter accidental, las derivadas de la prestación de antigüedad y las que la Ley considere que no tienen carácter salarial

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    La LOT se derogó en el año 2012, cuando entró en vigencia la nueva LOTTT (Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras). Las disposiciones citadas de la LOT en las que se basó la sentencia citada del TSJ se incluyeron en la nueva Ley casi textualmente (el único cambio es el exceso gramatical de diferenciar por sexo a los actores).

    Por tanto la derogatoria de la LOT no cambió la condición legal de fondo que sustentó la sentencia del TSJ. Así durante 2012 y 2013 tampoco se debieron incluir los bonos como parte del enriquecimiento neto

    Con esta sentencia el TSJ corrigió un hecho que jamás debió ocurrir y que no ocurre en ningún país con una administración tributaria que respete los principios rectores lógicos del hecho impositivo, que recoje muy bien nuestra Constitución. Pero a pesar de esto, el Gobierno insistió en la deformación del concepto de enriquecimiento neto de las personas naturales asalariadas.

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    En la reforma de la ley del ISLR del año 2014, el Artículo 31 se vuelve a transformar empeorando significativamente el nivel de incongruencia que tenía antes de la sentencia Nº 301 del TSJ.

    Artículo 31.  Se considera como enriquecimiento neto toda contraprestación o utilidad, regular o accidental, derivada de la prestación de servicios personales bajo relación de dependencia, independientemente de su carácter salarial, distintas de viáticos y bono de alimentación.
    ...

    Si están sorprendidos y boquiabiertos con esto, no se sientan extraños... no cabe otra reacción.

    De manera tal que, desde el año 2014 tendríamos que volver a incluir los bonos referidos dentro del enriquecimiento neto (que solo bajo condiciones de disociación, se pudiera creer que existe para los asalariados en este país).

    Para el año  2015, el texto del Artículo 31 (de la reforma de 2014) se ratificó en otra reforma en la cual se incrementaron las tasas de este impuesto. Entonces  los niveles de confiscatoriedad y regresividad del ISLR resultaban enormes y atentaban contra los ya menguados niveles de popularidad del gobierno. Por tanto, para poner un "pañito caliente", el ejecutivo "heroicamente" saca el Decreto 2.266 del 8/3/16, y nos salva del problema en que el mismo nos metió. Eso por dos años (2015-2016); pero para el año 2017 el lío se vuelve a presentar.

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    Acá es donde vuelve la Sala Constitucional a intervenir oportunamente para poner en orden las cosas. Emite una nueva la Sentencia, la N° 673, del 02/08/2016 en la cual,

    Asimismo, al haberse constatado la reedición del artículo 31  tanto en el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma de la Ley de Impuesto sobre la Renta, publicado en la Gaceta Oficial Nº 6.152, Extraordinario, del 18 de noviembre de 2014 como  en el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Impuesto sobre la Renta, publicado en Gaceta Oficial N° 6.210, Extraordinario, del 30 de diciembre de 2015, esta Sala Constitucional, como extensión y aplicación de la cosa juzgada existente en el presente asunto, ratifica el fallo judicial contenido en la decisión N° 301 del 27 de febrero de 2007 y su aclaratoria, respecto de la interpretación e integración del referido artículo 31, toda vez que dicha interpretación e integración  al día de hoy encuentra sustento en el supuesto normativo previsto en los artículos 104, segundo aparte, y 107 de la vigente Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras de 2012. Y así se decide.

    Por tanto, el TSJ ratifica que solo el salario normal se consideran para la estimación del enriquecimiento neto de las personas naturales bajo relación de dependencia.

    Yo no tengo duda al respecto, pero en caso de que ustedes las tengan, recuerden que nuestra constitución expresa:

    Artículo 89.
    ...
    3. Cuando hubiere dudas acerca de la aplicación o concurrencia de varias normas, o en la interpretación de una determinada norma se aplicará la más favorable al trabajador o trabajadora. La norma adoptada se aplicará en su integridad.


    Lo siguiente no son instrucciones, ni asesorías técnicas al respecto, son mis opiniones, las publico con la finalidad de ayudar a formar las suyas propias.

    EFECTOS SOBRE LA DECLARACIÓN Y PAGO DEL ISLR 2016: El patrono va a emitir una planilla AR-C que contiene todos los ingresos y deducciones de ISLR que le hicieron el año pasado, esto es lo correcto. En todo caso, considerando el criterio vinculante del TSJ, pudiéramos (nosotros, no el patrono) restarle los montos de los bonos vacacionales y de fin de año al monto total que expresa la planilla AR-C. Ese sería el enriquecimiento neto a declarar (que aún es económicamente incongruente).

    Como la sentencia N° 673, del 02/08/2016 del TSJ ratifica una sentencia anterior que nunca perdió vigencia, no hay problema con la retroactividad.

    EFECTOS SOBRE LA AR-I 2017: Igual, no estaríamos obligados a incluir el monto de los bonos ya señalados en los ingresos previstos para este año (esa es una declaración del contribuyente, que no corresponde hacerla al patrono).

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    NOTA 1: Es realmente vergonzoso entender como se maneja algo tan serio e importante como la administración tributaria. Esta situación no tiene otra justificación que la falta de conocimiento de los principios económicos más elementales de la tributación (lo del campo legal lo dejo a algún abogado que sepa de eso).

    NOTA 2: La Asamblea Nacional debería abocarse de inmediato a emprender una reforma de la Ley del ISLR con la finalidad de corregir definitivamente este entuerto, incorporando formalmente el criterio del TSJ respecto al Artículo 31. Así también corregir lo referente al la actualización de la UT, para evitar el manejo discrecional que ha hecho el ejecutivo, por razones inexplicables, y que tanto ha dañado a los contribuyentes naturales.

    RJGM

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