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    sábado, septiembre 08, 2018

    No lloro por tí, Argentina

    Estos días he leído a muchos expertos en "Economía Comparada" (sarcasmo!) asumir la complicadísima circunstancia económica que atraviesa Argentina como una acto reivindicatorio de la hecatombe económica Venezolana.


    Desde mis modestos conocimientos al respecto, me permito decir que existe una distancia muy marcada entre ambas situaciones. Lo de Argentina ni por asomo alcanza la magnitud de la crisis venezolana, y aun así es algo gravísimo.

    Sin embargo, en su génesis hay algunas similitudes (lejanas, pero similitudes al fin).

    Macri adoptó las medidas bajo un enfoque "gradualista" (como suelen decirle los economistas argentino a las políticas que no son de choque). Mantuvo el déficit fiscal heredado para ir eliminándolo poco a poco (y así no evadir totalmente* al populismo y sus beneficios democráticos). Al mismo tiempo redujo los tributos (especialmente a los exportadores). Para contrarrestar el efecto de esa contradicción mantuvo las emisiones de dinero (cual socialista**), aumentando inorgánicamente la oferta monetaria.

    Para pretender equilibrar, se propuso "atraer" inversiones extranjeras directas, lo que incidiría en un incremento de las entrada de divisas "productivas", esto detendría el desempleo (postsocialista) y produciría un potencial aumento del PIB, lo que contrarrestaría lo perjudicial de las emisiones monetarias excesivas en el largo plazo.

    Mientras, para el corto plazo, emitiría unos bonos denominados LEBAC ofrecidos a inversionistas argentinos y extranjeros con la finalidad de recoger los excedentes monetarios. Con esto se buscaba "drenar" progresivamente las presiones inflacionarias y devaluacionistas que producen los pesos circulantes en exceso.

    Todo un ciclo. Todo cuadrando como una cuenta "T"...

    Un plan que lucía tan bueno, como riesgoso.

    Y los riesgos se materializaron. Macri se empasteló, estaba advertido por algunos buenos economistas argentinos:

    Gradualismo + déficit fiscal + emisiones de dinero + cierto afán populista = INFLACIÓN

    Y el otro lado de la balanza nunca apareció. Las tan esperadas inversiones extranjeras directas y las colocaciones de los LEBAC resultaron afectadas nada más y nada menos que por los mismísimos EEUU.

    La política económica de Trump, es directamente proteccionista (recuerden como Ford tuvo que suspender la instalación de sus plantas en México y los fabricantes de celulares y gadgets electrónicos son castigados impositivamente por usar maquilas en China).

    Pero además, Trump resultó sorpresivamente más keynesiano de lo que se suponía, su política expansiva del gasto público terminó forzando a la FED a subir la tasa de interés en USA para evitar posibilidad de inflación. Esto transformó a los EEUU en una espacie de imán para los dolares que están esparcidos por el resto del planeta (difícilmente algún otro mercado ofrezca una mejor relación riesgo/rendimiento).

    Argentina terminó muy vulnerable a estos hechos globales. Gracias al plan de Macri se hizo especialmente dependiente de unas inversiones extranjeras que no fueron factibles (por los nuevos obstáculos gubernamentales "gringos") y de unos LEBAC, que dejaron de ser atractivos financieramente hablando (porque su relación riesgo/rendimiento fue superada circunstancialmente).

    Y la tendencia inflacionaria llegó sin invitación, vino acompañada de una presión devalucionista... casi por las mismas causas primarias que en Venezuela, solo que acá en vez de depender de un flujo de inversiones, dependemos del petróleo para equilibrar el valor de la moneda.

    Ahora, en estado de emergencia, en Argentina "suben" la tasa de interés. Esto tiene lógica en dos dimensiones complementarias, primero compite contra las fuerzas que atraen a los dolares a los EEUU (compensando con rendimiento mas alto el riesgo mayor de estar en Argentina con los LEBAC).

    Pero más importante, ante la imposibilidad de equilibrar la "oferta monetaria" con "oferta de bienes", se procura el equilibrio aumentando la "demanda monetaria" (OM=DM). La demanda monetaria aumenta cuando se eleva la tasa de interés (los analistas expertos opinadores deben saber eso, es básico -sigo con el sarcasmo-).

    Lamentablemente ese equilibrio intramercado monetario no es a largo plazo, ni genera inversiones directas, al contrario suele atraer muchos "capitales golondrinos".

    Supongo que los argentinos ya están trabajando en algo para el mediano y largo plazo... O se irán a la "porra".

    Lo del FMI es simple, el plan de Macri requería aumentar el PIB para equilibrar el M2 con un flujo de dolares "productivos"; pero al fallar el flujo de inversiones extranjeras, lo trataron de compensar acudiendo al multilateral (lo hicieron bastante tarde, por cierto). El FMI está sustituyendo el flujo (ya no) esperado de inversiones extranjeras directas. Argentina ya cuentan con el primer tramo de la ayuda financiera (y con sus consecuencias incluidas)...

    Ahora, una tasa de interés alta debe frenar la inflación y la devaluación (de hecho el dolar argentino tiene 3 días bajando).

    Lo que tienen que entender, en principio los argentinos no iniciados en estudios económicos (y después los brillantes analistas venezolanos -insisto con el sarcasmo-) es la disyuntiva: tener una tasa de interés muy alta o tener una inflación y una devaluación también muy altas. Las dos alternativas son estrictamente excluyentes.

    ¿Tendrá éxito Macri?

    Eso es incierto. Si asume estas medidas de corto plazo bajo "gradualismo" definitivamente no tendrá éxito. Equilibrar la oferta monetaria con la demanda monetaria mediante el incremento de la tasa de interés es algo insostenible en el tiempo. Es aplacar las aguas, pero el equilibrio real vendrá cuando reduzca la oferta monetaria (por ende el déficit fiscal) y se incremente la oferta de bienes y servicios.

    Si Macri prepara políticas de choque que potencien la economía real (como quizás se lo imponga el FMI en su acostumbrado paquete), abandona el populismo y se olvida de capitalizar los votos de los "descamisados", puede ser que su gestión económica termine en éxito (aunque como político fracase, ¡vaya tremendo lío!).

    ¿Es comparable a la crisis venezolana?

    A pesar de la lejana similitud en las causas, no lo es.

    En principio, a diferencia de Venezuela, los argentinos no tienen el "comodín" del  petroleo, un producto que cuando sube su precio hace bajar al dolar en Venezuela por arte de magia y viceversa, por tanto su situación (de los argentinos) no admite formulas sobrenaturales, sino aplicación intensa de políticas económicas.

    (Lo siguiente no debe ser entendido como que Argentina anda bien, para nada lo está).

    Hagamos un recorrido comparativo:

    Allá están en crisis y tienen una producción agropecuaria que supera 10 veces su demanda interna, casi 58.000 millones de dólares de reservas internacionales y sufren una devaluación proyectada anual equivalente a la que ocurrió en Venezuela solo en febrero de este año (que no es la más alta). Proyectan una inflación anual para 2018 equivalente a la de dos días en Venezuela. ah! y sip, tienen la tasa de interés mas alta del planeta, generando descontentos microeconómicos y deteniendo, en el corto plazo, una debacle macroeconómica mayor.

    Por su parte, Venezuela recién anuncia un plan de recuperación deficiente y contradictorio, comienza a hacer un poquito de política cambiaría con posibilidad (incierta) de éxito, pero su devaluación en los últimos meses esta fuera de todo rango comparativo, sigue manteniendo el primer lugar de inflación a nivel mundial (lejísimo del segundo lugar), un PIB en caída libre por más de seis años, escasez de todo y  una tasa real de interés negativa y una población encantada con la economía subsidiaria.

    La crisis venezolana es cientos de veces peor que la de Argentina, entonces ¿por qué tanta "alaraca" transmediática allá? Simple, los argentinos no son unos pendejos conformistas... ¿Por qué tanto regodeo acá? Simple, cuando no se tiene nada positivo que mostrar, los mediocres muestran los defectos de los demás.

    Hay mucho por lo que llorar en Venezuela...

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    * Macri comenzó con unas eficientes políticas de choques, como "el tarifazo", que produjo muchas protestas; pero que era lo apropiado. Ante el creciente costo político, optó por el "gradualismo" y ahora ni tiene resultados, ni evitó el costo político.
    ** Viendo sus accionar económico, Macri no es un liberal (ah! y los Kirchner no eran socialistas). El asunto de la confusión y fusión de extremos es peor que el de estar en el extremo correcto. 

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